planificación financiera personal

El comienzo del año es punto de partida para muchos propósitos y desde Insure Brokers queremos plantearte uno muy sencillo, y que te resultará de gran beneficio. Se trata iniciar una planificación financiera.

Esta planificación puede aprovecharse para afrontar la compra de un coche, los estudios de los hijos o para nuestra jubilación. Además, con las ultimas noticias que están llegando y las que quedan, casi que planificar nuestra jubilación se convierte en una cuestión de tremenda necesidad, sin obviar tampoco otros hitos.

¿En qué consiste la planificación financiera?

La planificación financiera es el proceso que permite encontrar respuestas adecuadas a las decisiones de inversión, y con ello, se elige el futuro que se quiere tener. El plan de inversión es donde ejecutaremos nuestras inversiones, estableciendo umbrales a corto, medio y largo plazo, teniendo en cuenta nuestros hitos vitales, y protegiendo esos objetivos con productos también aseguradores.

Planificamos la inversión para llegar a esos objetivos pero esa inversión, debe cubrirse así mismo con seguros, para superar cualquier contingencia que pueda sobrevenir (fallecimiento, invalidez u otros supuestos). Anualmente debemos de revisar el plan de inversión, con el objetivo de implementar cambios en los capitales y conocer posibles hitos no planificados.

Fases de la planificación financiera

La planificación de este ahorro tiene sus fases y una fundamental, es el estudio exhaustivo del candidato.

Fase 1

Recogida de datos personales, patrimonio actual, flujos de caja, objetivos financieros y perfil de riesgo.

En esta fase se recaban los datos personales, situación familiar, ingresos familiares y gastos, los objetivos vitales que tienen, y cuál es el perfil de riesgo. Analizados estos datos, se pasa a la fase 2.

Fase 2

Con los datos obtenidos, se plantea un estudio para valorar si los objetivos definidos se pueden financiar y bajo qué supuestos de rentabilidad y riesgo. Por ejemplo, el candidato puede indicarnos que quiere tener un complemento en su pensión de un 50% adicional a lo que gana, pero su aversión al riesgo es muy alta, y las soluciones a plantear tienen una alta volatilidad y disponemos de poco espacio de tiempo (años) para alcanzar el objetivo.

Si tenemos una situación similar al ejemplo, tenemos que establecer prioridades objetivas y valorar de nuevo escenarios de inversión adecuados a ese objetivo.

Otro ejemplo claro de planificación financiera es el Patrimonio Protegido, donde mediante entrevista, conocemos y valoramos la situación de la persona en situación de discapacidad y asesoramos sobre las soluciones más idóneas y la tutela del patrimonio hasta su constitución notarial.

Cómo afrontar una correcta planificación financiera

Las preguntas que se realizan para afrontar una correcta planificación financiera son las siguientes.

¿Cuánto cuesta el objetivo?

Aquí tendremos que evaluar en euros actuales, cuánto cuesta el objetivo (jubilación, estudios, otros) y estimar el valor que cada una de estas partidas tienen durante los años en que se producen. De este modo, sabremos cuál es el capital que hay que consumir todos los años del patrimonio financiero y, con ello, el coste del objetivo.

¿Qué patrimonio tengo para financiarlo?

Hay que detallar el balance de situación (Activos – Pasivos) y definir el flujo neto de caja (Ingresos – Gastos). Esto es fundamental.

¿Qué objetivo de rentabilidad tengo?

El asesor debe estimar cuál es su déficit (diferencia entre lo que tengo, y/o voy a tener, y lo que necesito). Este importe representa la remuneración que debo exigirle a los mercados financieros, y hay que traducirlo en una tasa de rentabilidad anual media, y debe de batir siempre a la inflación.

¿Cuál es la distribución de activos necesaria para alcanzar el objetivo de rentabilidad?

El asesor debe diseñar una estrategia de ahorro e inversión óptima desde el punto de vista de la rentabilidad y el riesgo, con especial visión en los hitos vitales del cliente.

¿Cuál es el horizonte temporal?

El horizonte temporal es el tiempo que debe transcurrir entre la inversión y el objetivo (momento en el que prevemos usar el capital). Disponer de un horizonte temporal nos permitirá alcanzar los objetivos con mayor holgura y sin tener que recurrir a soluciones de mayor riesgo.

La inversión a largo plazo, bien planificada, es nuestro mejor aliado

En Insure Brokers te podemos asesorar de forma profesional e independiente y periódicamente, organizamos conferencias financieras con el fin de concienciar y potenciar el ahorro.

Todos nuestros asesores están certificados con la nueva normativa europea MIFID II y acumulan años de experiencia profesional, perfectos conocedores del mercado asegurador y sus soluciones de inversión así como del mercado bancario. Puedes leer otras entradas vinculadas al ahorro en “Cómo invertir con seguros de vida: UL” o “Cómo invertir con seguros de vida: el seguro de vida a prima única”.

¡Consúltanos, estaremos encantados de verte!

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